
La ira
29 de May de 2021 | 10:14
Debo aclarar que en esta ocasión acúseme culpable, la ira es mi deporte no favorito, ya tratada por psicólogo y toda la cosa. Lo bueno que no soy Bush.
La ira se define como “sentimiento de enfado muy grande y violento”. Y si me atrevo a tocar el tema es porque el año pasado hubo 39, 759 personas asesinadas y aunque entiendo que no todos son secundarios a la ira, quiero pensar que en una buena parte de ellos, este sentimiento tiene que ver.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver la ira con la salud además de que a causa de ella puedes perder la vida? Recordemos que la definición de salud es “el completo bienestar, físico, mental y social y no sólo la ausencia de enfermedad” y quien tiene episodios de ira frecuentes podría no estar completamente sano.
Para mí, hay 2 tipos de alteraciones que debemos tomar en cuenta.
La primera cuando reaccionamos con ira, nuestros actos son menos controlados, física y verbalmente, menos razonados, esto, porque en ese momento se inhibe el lóbulo frontal del cerebro que es el que nos permite el razonamiento y la que más nos diferencia de comportarnos como simples animales.
En los actos físicos podemos ocasionar un accidente y lastimar a alguien o autolesionarnos. Cuando hablamos desde la ira podemos lastimar a personas que estimamos y eso no se repara, quizá es más fácil reparar un hueso roto, claro, depende del hueso y del tipo de fractura. O simplemente hacerle pasar un mal día a alguien que ni la debía.
La segunda, son las reacciónes fisiológicas que tenemos. Aumento de la tensión arterial y de la frecuencia cardiaca durante el episodio de ira, de hecho, se ha demostrado que las personas con este tipo de arranques tienen mayor probabilidad de enfermedades del corazón.
Existe a causa de ella un proceso inflamatorio crónico, que se puede manifestar con dolor muscular, alteraciones gastrointestinales e infecciones frecuentes, al alterar al sistema inmunológico.
La migraña de hecho, puede ser un síntoma de un mal control emocional. Aunque no necesariamente tiene que ver con la migraña, se ha visto mayor incidencia de enfermedad vascular cerebral (que se tapen o se rompan arterias del cerebro) y de alzheimer en personas con ataques de ira frecuentes.
Ahora bien, en esta época en que la situación económica es precaria, para sobrellevarla tenemos que tener 2 o más empleos, en que ya no podemos arreglar la conducta infantil con un chanclazo, en que la imagen es tan importante, el control de las emociones cobra relevancia.
El secreto televisivo que nos ponían cuando era niño, ese de cuenta hasta 10, podría funcionar, a mi me funciona un poco respirar en cuadrado, 4 tiempos para la inspiración, sostengo 4 tiempos, 4 tiempos para la exhalación, me espero 4 tiempos y vuelvo a empezar, el número de veces que sea necesario.
La teoría es que con la respiración lenta, también disminuye la frecuencia cardiaca, y si el metabolismo se hace lento, la cuestión emocional también toma su ritmo. Eso en teoría, pero viendo las consecuencias de un arranque de ira, vale la pena intentarlo.