Boca del Río, Ver., 26 de enero de 2016.- La devastación del manglar Tajamar en Cancún, Quintana Roo, no impide que la Conferencia de las Naciones Unidas de la Diversidad Biológica (COP13) se lleve a cabo en esa ciudad, dio a conocer el subsecretario del Convenio de la Diversidad Biológica (CDB) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), David Cooper.

En la ciudad en la que se reunirán ministros de 193 países firmantes de este tratado internacional, tuvo lugar un hecho que asociaciones han calificado como “ecocidio”.

Iguanas, cocodrilos, mangles y otras especies que habitaban 57 hectáreas de humedales, fueron masacrados con maquinarias la madrugada del 16 de enero. El propósito, la construcción del Malecón Cancún Tajamar.

Organizaciones de la sociedad civil y habitantes de la localidad, desde ese día, mantienen un cerco en el sitio. A través de la página Change.org han exigido a la ONU que retire a Cancún la sede de la COP13, pues realizar allí el evento significaría respaldar las acciones ecocidas del manglar Tajamar.

El documento, elaborado por la agrupación Los Supercívicos, tiene a la fecha 84 mil 249 firmas ciudadanas.

“Hemos recibido esta petición”, reconoció David Cooper, entrevistado en Boca del Río, municipio en el que se realiza el Segundo Encuentro Nacional sobre Estrategias de Biodiversidad.

“Mientras que esto es un tema importante, se pueden ver estos tipos de problemas en casi todos los países del mundo, entonces no veo que sea apropiado decidir que la reunión por este problema se haga en otro lado”.

Dijo que en la convención están informados que el proyecto del Malecón Cancún Tajamar, se aprobó antes de que existiera la ley que protege los manglares a nivel nacional. Esta situación, insistió, se repite en muchos países, pues es el conflicto entre conservación y desarrollo.

“Espero que en Quintana Roo y en México se pueda buscar una solución bien y espero que sea una solución que proteja a los manglares, pero esos no son asuntos de nosotros, es de las autoridades locales”, afirmó.

David Cooper añadió que la importancia de los manglares es grande, “no solo para la biodiversidad, sino también para la protección de las zonas costeras, contra los huracanes, y otros impactos, que estos impactos pueden aumentar por razón del cambio climático, por lo tanto es importante protegerlos”.

Sobre la obra que se pretende construir en el manglar Tajamar, el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Rafael Pacchiano Alamán, aseguró que como gobierno federal nada pueden hacer.

Manifestó que se trata de un proyecto que fue aprobado en los sexenios que tuvo a su cargo el Partido Acción Nacional (PAN), antes de que en 2007 se prohibieran obras en zona de manglares. La ley no es retroactiva, mencionó, afirmando que por ello su administración está impedida de intervenir para detener el proyecto.

El secretario mencionó además que los terrenos, según el Fondo Nacional de Turismo (FONATUR), son propiedad de particulares que, por lo tanto, están a cargo de esa zona.

El permiso de construcción, informó, se vence en febrero de este año. Después de esa fecha, los empresarios tendrán que solicitar otra vez autorización que ya tendría que hacerse bajo la reforma al artículo 60 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) de 2007.

Aunque esta norma impide que se realicen obras en humedales, como es el caso de los manglares, Rafael Pacchiano dejó claro que negar nuevos permisos o no para el Malecón Cancún Tajamar, “depende qué es lo que hieren hacer”.

La obra en el manglar actualmente está suspendida por un juez. Mientras que la ciudadanía y organizaciones no gubernamentales indican que fueron arrasadas más de 50 hectáreas de mangle, el gobierno federal reconoce 24.

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