
Panteón de San Fernando: el lugar donde descansan los restos de Benito Juárez y su familia
CDMX | 31 de Octubre 2026
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Heraldo de México.- En el corazón de la colonia Guerrero, en la alcaldía Cuauhtémoc, hay un recinto donde la historia de México permanece bajo tierra, entre mausoleos, esculturas de mármol y antiguas lápidas. Es el Museo Panteón de San Fernando, donde descansan los restos del expresidente Benito Juárez, su esposa Margarita Maza y y dos de sus hijos.
También entre las antiguas lápidas se leen otros nombres, como el de Ignacio Zaragoza, Vicente Guerrero, Ignacio Comonfort y Vicente Riva Palacio, personajes fundamentales de la historia nacional. En plena temporada de Día de Muertos, este histórico camposanto ofrecerá actividades especiales para acercar a los visitantes a sus leyendas, su arquitectura funeraria y los personajes que habitan su memoria.
La programación de este domingo 1 de noviembre incluye cuatro actividades culturales que permitirán recorrer sus pasillos desde una perspectiva distinta, entre relatos de terror, historia y representaciones teatrales.
A las 14:00 horas se realizará la visita guiada “Historias de ultratumba: leyendas de terror y relatos del siglo XIX entre las tumbas”, impartida por Jovanny García Galván. Una hora después, Luisana Zavarce encabezará “Herrerías y flores del arte funerario”, recorrido dedicado a los elementos artísticos que decoran las sepulturas.
A las 16:00 horas llegará la puesta en escena “Drácula en sangre”, dirigida por Oliver Medina, y a las 17:00 horas se presentará la visita caracterizada “Las viudas del Imperio”, a cargo de La Noche Teatro y Fierro Producciones.
Más allá de su atractivo durante estas fechas, San Fernando es uno de los cementerios históricos más importantes de la capital. Su origen se remonta a 1733, cuando los franciscanos recibieron autorización para establecer el Colegio de Propaganda Fide, un complejo religioso dedicado a preparar misioneros que viajarían a evangelizar distintos territorios de la Nueva España.
En 1832 comenzó la construcción del cementerio en los terrenos que anteriormente ocupaban los huertos y el invernadero del convento. Su diseño retomó los lineamientos del arquitecto Manuel Tolsá, quien impulsó un modelo de espacios funerarios más higiénicos, alejados de los atrios y el interior de las iglesias. En 1835, ante una epidemia de cólera, el lugar se convirtió en panteón público.
Su relevancia histórica también está relacionada con las Leyes de Reforma, pues en 1859 pasó de la administración eclesiástica a manos del Estado. En 1871 fue clausurado y un año después abrió excepcionalmente para recibir los restos de Benito Juárez, fallecido el 18 de julio de 1872.
El valor cultural del recinto no se limita a los personajes sepultados. Sus más de 70 tumbas y alrededor de 700 nichos conservan ejemplos del arte funerario del siglo XIX, con esculturas, relieves, herrerías y elementos arquitectónicos que permiten conocer las costumbres, creencias y formas de honrar a los difuntos de aquella época.
Por su riqueza histórica y artística, fue declarado Monumento Histórico en 1935 y forma parte del Centro Histórico de la Ciudad de México, inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1987. En 2006 se convirtió en museo de sitio, bajo el resguardo de la Secretaría de Cultura capitalina, para preservar y difundir este patrimonio.
Así, el Panteón de San Fernando ofrece durante el Día de Muertos una oportunidad para conocer la historia desde otro lugar: entre las tumbas de quienes construyeron el país, las expresiones del arte funerario y las leyendas que todavía envuelven a uno de los cementerios más emblemáticos de la Ciudad de México.