
Decenas de miles protestan en España por la vivienda; convocan a huelga general
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| 03 de Octubre 2026
La Jornada En línea
Madrid. Decenas de miles de personas salieron a las calles de 50 ciudades de España este sábado para exigir soluciones ante la grave crisis de vivienda y entre sus reivindicaciones destacaron cuatro: la convocatoria de una huelga general por parte de los sindicatos mayoritarios, la reducción de las rentas habitacionales a 50 por ciento, la expropiación de inmuebles a los “fondos buitres” y la aprobación urgente de los contratos indefinidos en el alquiler.
En Madrid se registró la protesta más multitudinaria, más de 70 mil personas según la delegación del gobierno español en Madrid, una cifra que elevó hasta los 500 mil uno de los organizadores, el Sindicato de Inquilinas.
Las movilizaciones, que se desarrollaron pacíficamente, se repitieron en al menos 50 ciudades, entre ellas Palma de Mallorca, Santander, Oviedo, Segovia, Huelva, Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Toledo, León y Santiago de Compostela. En Barcelona se canceló la protesta debido a un temporal que afecta Cataluña.
Sólo en Valencia hubo incidentes, cuando un grupo de manifestantes intentó avanzar hacia donde se celebraba un evento del sector inmobiliario.
Ni las fuertes lluvias ni el mal tiempo en la mayor parte del país impidió que miles de personas expresaron su indignación por lo ocurrido la víspera en el Congreso de los Diputados, donde la derecha y la extrema derecha española se alió con el nacionalismo conservador catalán para rechazar los dos decretos que había aprobado el Ejecutivo, del socialista Pedro Sánchez, para intentar solucionar el problema de la vivienda y evitar casos como el de Maricarmen Abascal, la jubilada de 87 años que fue lanzada de su vivienda en el barrio El Retiro, el mes pasado.
Las pancartas de todas las movilizaciones llevaban la misma leyenda: “Ahora toca huelga general”, en letras grandes, con lo que incrementaban la presión a los sindicatos mayoritarios, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), que para las movilizaciones de este sábado llamaron a toda la ciudadanía a participar.
Además, en letra más pequeña, se incluían en los carteles las otras tres reivindicaciones: “Reducción de los alquileres a 50 por ciento, expropiación a los fondos buitre y contratos indefinidos”.
En la capital española, la manifestación partió desde cuatro columnas para confluir en las inmediaciones de la glorieta de Cibeles. La multitud colapsó el centro de la ciudad.
Alicia del Río, vocera del movimiento, aseguró en su discurso para cerrar la marcha que “hemos vuelto a poner la vivienda en el centro y no nos van a dividir… Ahora son los rentistas los que tienen miedo. Cada rentista va a ser desobedecido porque nosotros tenemos una ley y es la ley de la lucha. Viva la desobediencia y el poder popular”.
Subrayó que la movilización del Sindicato de las Inquilinas ha logrado "más que el gobierno que se dice progresista", y fustigó al Congreso que, resaltó, está "secuestrado por los rentistas".
"Estamos haciendo historia en este país", afirmó Del Río, y aseveró que "ya no hay vuelta atrás".
"No vamos a caer en la apatía y el descontento porque hemos aprendido que juntas podemos cambiar las cosas", agregó al insistir en su apuesta por una huelga general para construir "la verdadera legislatura de la vivienda".
Valeria Racu, otra de las voceras del Sindicato de Inquilinas, explicó a los medios que “la huelga general todavía no tiene fecha, no la podemos poner nosotras. Y para que sea realmente una huelga histórica tiene que haber un consenso entre todos los sindicatos laborales, pero seguramente será pronto porque lo está pidiendo la calle”.
También dijo que que el Congreso está "secuestrado por el rentismo" y totalmente desconectado de la mayoría social, pues, expuso, hay un consenso en la ciudadanía sobre el hecho de que el rentismo "es una lacra" con la que hay que "acabar".
Racu hizo énfasis en que las manifestaciones han demostrado que "el poder vuelve a las calles" y advirtió que "esto es un aviso a navegantes".
"Gobierne quien gobierne, no vamos a tolerar otros cuatro años sin atajar el mayor problema de este país", remarcó.
En el resto de manifestaciones se repitieron las mismas exigencias. En San Sebastián, Bilbao y Vitoria, las tres principales ciudades del País Vasco, se congregaron más de mil personas; en Santander, la capital de Cantabria, más de 2 mil; en Santiago de Compostela, en Galicia, alrededor de 500 personas expresaron su apoyo al movimiento en la céntrica plaza del Obradoiro; en las ciudades andaluzas de Sevilla, Cádiz, Jerez de la Frontera y Málaga, más de mil en cada una.
En las Islas Canarias unas 5 mil 500 de personas salieron a las calles en las principales ciudades de las Islas Canarias, como Tenerife, la Palma y Fuerteventura; en Girona, en Cataluña, se calcula que 700 personas se concentraron en la plaza del Vi; y en Palma de Mallorca, capital de las Islas Baleares, más de 3 mil personas recorrieron el centro de la ciudad, que es una de las más castigadas por el furor de los alquileres turísticos y por las viviendas de lujo acaparadas por fortunas extranjeras.
En Valencia la protesta congregó a más de 6 mil personas, que recorrió parte de la ciudad hasta confluir con el Palu de las Artes, donde en esos momentos se estaba celebrando un congreso del sector inmobiliario. Un grupo de manifestantes rompió la valla de seguridad e intentó entrar en el recinto para boicotear el encuentro, pero los agentes antidisturbios españoles se emplearon con fuerza contra ellos, utilizando gases lacrimógenos y macanas. El saldo fue de cinco jóvenes detenidos y siete policías heridos leves.