Andrés Manuel López Obrador

Los primeros cien días de gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador arrojan un saldo positivo, con 62 compromisos cumplidos de 100 que enumeró en el Zócalo capitalino el día de su toma de posesión el 1º de diciembre, y en el recuento de las principales obras, retos enfrentados y lo que viene para el resto del sexenio. En esencia, este periodo ha servido para colocar las bases de la reconstrucción de un país que reclama justicia y bienestar, como él lo propone, en cuya lucha tiene un amplio respaldo popular, como lo confirma la última encuesta que arrojó una aprobación ciudadana del 80 por ciento de los mexicanos; pero también con apoyo de los estados, a todos los que ya visitó en su calidad de jefe del Ejecutivo federal, cuyos gobiernos han asumido su responsabilidad con la sociedad, como es el caso de Veracruz con el gobernador Cuitláhuac García Jiménez.

La determinación más importante de su gobierno es acabar con la corrupción, de ahí que estén tipificados como delitos graves y sin derecho a fianza, el robo de combustible, el fraude electoral y la corrupción; y los privilegios de las élites de poder, comenzando por casa, con salarios austeros a los funcionarios y la cancelación de gastos que laceraban el erario público, lo que va a permitir liberar fondos para la inversión por 200 mil millones de pesos, agregados a una bolsa adicional de 700 mil millones de pesos en el presente año; la lucha contra el crimen y la inseguridad para garantizar la paz pública, que será posible cuando entre en funciones la Guardia Nacional, ya aprobada; la venta del avión presidencial y haciéndose las giras de trabajo al interior del país en vuelos comerciales o vía terrestre para generar ahorros, eliminándose también la costosa movilización del Estado Mayor Presidencial, que permite un mayor contacto con la población; el combate al “huachicoleo” que, de noviembre del año pasado a marzo de éste, disminuyó de 81 mil barriles a 15 mil barriles robados a diario; entrega directa de los apoyos sociales para evitar “transas” en la asignación y dispersión de esos multimillonarios recursos, el importante acuerdo con el sector empresarial para aumentar el salario mínimo en 16 por ciento, nunca visto en los 36 años del periodo neoliberal; convertir en museo la fastuosa casa presidencial de Los Pinos y la eliminación de las grandes estructuras del gobierno de la República en los estados, y con ello una mejor administración de los recursos públicos federales en cada entidad; pero lo más importante, con estas economías es posible haber puesto en marcha programas sociales muy amplios para el bienestar de los mexicanos, tan importantes como los de „Jóvenes Construyendo el Futuro‟, „Pensión para el Bienestar de Adultos Mayores‟, „Pensión para el Bienestar de Personas con Discapacidad Permanente‟, „Producción para el Bienestar‟, „Microcréditos para el Bienestar‟ y „Sembrando Vida‟, que ya comienzan a beneficiar a millones de mexicanos, hechos que se perciben de manera clara y precisa por los ciudadanos y reconocidos como aciertos del nuevo gobierno.

Se tienen grandes expectativas de mejora hacia la población, hay buen ánimo social, muy positivo, y debe observarse que aparte de las grandes obras anunciadas como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, el Tren Transístmico y el Aeropuerto de Santa Lucía, en Veracruz también se contempla el Proyecto del Istmo de Tehuantepec que integrará al Atlántico con el Pacífico, desde Coatzacoalcos hasta Salina Cruz, Oaxaca, con el que 33 municipios del sur del estado se integrarán en una zona económica especial, e incluye modernizar el transporte marítimo y ferroviario de carga de contendores y pasaje, renovación de la refinería de Minatitlán, la rehabilitación de carreteras, e impulsar programas de desarrollo con estímulos fiscales de IVA al 8%, baja del Impuesto Sobre la Renta al 20 por ciento y disminución de precios de combustibles, gas, luz, gasolina, para generar la creación de miles de empleos.

Además, en una conferencia de prensa reciente, el presidente López Obrador ha comprometido su palabra para rescatar las olvidadas carreteras del norte del estado, lo cual va a tener un impacto positivo para todos los pobladores de esa zona, en especial para los productores agrícolas y ganaderos que por fin van a resolver las dificultades que padecen cada año para llevar su producción a los centros de consumo. De ahí que, han sido cien días muy alentadores y productivos, que prometen un mejor horizonte para todos los mexicanos.

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