Xalapa, Ver., 16 de febrero de 2017.- Exigiendo respeto y hartas por la impuntualidad de las autoridades, decenas de madres de personas desaparecidas en Veracruz, ingresaron casi por la fuerza a la sala de reuniones de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Desde las 11 de la mañana, integrantes de colectivos del sur, centro y norte del estado aguardaron que las puertas de la fiscalía les fueran abiertas para la reunión de las 12 y media del día, a la que fueron citadas.

Se trataría de un encuentro con el fiscal Jorge Winckler Ortiz, el subsecretario de derechos humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián, y el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.

Aunque en las redes sociales de uso tan común por parte del fiscal Jorge Winckler Ortiz, se anunciaba que la cita era a las 11 de la mañana, a es hora Campa Cifrián publicó en su cuenta de Twitter que apenas iba en camino hacia Veracruz. A los colectivos se les aseguró que el diálogo se llevaría a cabo a las 12 y media del día.

Molestas tras permanecer de pie y recibir negativas cuando preguntaban a los guardias si podían pasar al interior del recinto, se agruparon y como una sola se plantaron frente al guardia de seguridad denunciando que era una grosería para las víctimas que ni siquiera les permitieran entrar.

“Nosotras vamos a pasar, no hay autoridad más valiosa que una madre ¡No existe! Son una y media así que haga el favor, como caballero, hágase a un lado y déjenos pasar”, exclamó Lucía Díaz Genao, del colectivo Solecito de Veracruz y madre de Luis Guillermo Lagunez Díaz, desaparecido en junio de 2013.

“Vamos a pedir autorización”, le contestó el guardia, tomando su celular y poniéndolo en su oreja.

Ante las peticiones de calma y la reiterada promesa de que tendrían pronto el permiso de dejarlas pasar, las mujeres decidieron entrar por su propio pie, por entre los marcos detectores de metal y los torniquetes.

Para las dos de la tarde todas se hallaban sentadas en las mesas que habían sido dispuestas para la reunión, en una de las salas de la FGE, rodeadas por la prensa que las acompañaba desde temprano.

La única respuesta que ellas recibieron para justificar la tardanza de los servidores públicos, fue que las cuestiones climatológicas habían retrasado el viaje de Campa Cifrián. Del fiscal Winckler Ortiz, se desconoce por qué no ha hecho presencia en la sede de la FGE en Xalapa.

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