Son las 2 de la tarde en la playa de Antón Lizardo y cerca de la orilla el clima es fresco, el cielo despejado. No obstante los pescadores del lugar se mueven apresuradamente rodando sus lanchas sobre troncos para alejarlas de la costa. Aseguran que se aproxima una tormenta.

Jaime Malo Uscanga, pescador de la cooperativa “Isla de Sacrificios”, platica que a pesar de no haber recibido una alerta de Protección Civil (PC), decidieron comenzar a resguardar sus lanchas y redes pues consideran que el viento norte ya entró a la zona.

Sin saber de la alerta que la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) ha lanzado la mañana del jueves para prevenir sobre la posible formación de un ciclón tropical en las costas del Golfo de México, los pescadores guiados por el cielo y las aguas se prepararon, a fin de no pasar por pérdidas como las que se vivieron con “Fernand”.

Malo Uscanga señaló que de los 500 pescadores del lugar, solo algunos resultaron con barcas rotas; el resto las encontró volcadas sobre sí mismas o llenas de agua de lluvia y mar. La costa se inundó hasta 50 metros hacia adentro, recordó el pescador.

“Alejandra”, “Izamar”, “Pati” y el resto de las 300 lanchas que existen en Antón, a decir de Jaime, están siendo “varadas” playa adentro para evitar que se ahoguen con la tormenta.

 

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