Veracruz, Ver., 21 de diciembre de 2016.- Arrecifes en la profundidad frente a las costas de Veracruz, no fueron declarados por la Administración Portuaria Integral de Veracruz (Apiver) ante las autoridades ambientales para la puesta en marcha de la ampliación portuaria.

Tan sólo uno de ellos, con casi un kilómetro de largo y 14 metros de profundidad, ha sido ubicado por científicos a 945 metros de la escollera poniente del nuevo puerto de Veracruz.

Aun sin nombre, el arrecife ya era conocido por los pescadores que desde hace décadas acudían a sus corales desde Playa Norte, la Playa Chachalacas y el municipio de La Antigua, a proveerse del alimento que ofrece el mar.

Se encuentra en un bajo que aparece en los mapas del proyecto de ampliación portuaria entregado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat); no obstante, ese bajo es omitido en la cartografía de ese mismo documento en los que se exponen los arrecifes que serían afectados.

Ambientalistas de asociaciones nacionales e internacionales y biólogos buscan que las autoridades tomen cartas en el asunto y revoquen la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que fue aprobada para el proyecto portuario.

*Arrecife no emergido*

Leonardo Ortiz Lozano, investigador del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías de la Universidad Veracruzana (UV), expuso que tanto las autoridades ambientales y la comunidad científica desconocían la existencia del arrecife ubicado en la profundidad.

Explicó, que se denominan arrecifes no emergidos, pues no son visibles desde la superficie. De este tipo, existen seis cuerpos de corales que se incluyeron en la nueva delimitación del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano (PNSAV), de 2012.

Al modificar la zona protegida, coincidiendo con la aprobación del proyecto portuario, quedó resguardado el arrecife recién descubierto.

“Hubo seis arrecifes de este tipo que sí se incluyeron dentro del decreto modificatorio de 2012. Pero este arrecife en particular tiene la característica de cercanía con las obras de ampliación portuaria”.

A través de buceo y de exploración con ecosondas, el cuerpo académico del instituto de pesquerías con ayuda de pescadores y buzos, logró identificar este arrecife. Cuenta con 43 hectáreas de extensión por lo menos, mide 930 metros de largo, 640 metros de ancho y se encuentra muy cerca de las obras del puerto. A 945 metros de la escollera que este año terminó de construirse.

“Está dentro del parque nacional. Siendo una estructura arrecifal exige una protección diferente. Es una zona afectada por la sedimentación de la ampliación, de Río Grande, Río Medio, La Antigua y también de Bahía de Vergara”.

*Medidas de protección deficientes*

Por su parte, el investigador Horacio Pérez España, del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías de la UV, señaló que las medidas de protección a los arrecifes ordenadas por la Semarnat no se están cumpliendo a cabalidad.

“La MIA permite la construcción de un puerto, pero propone medidas para mitigar ese impacto, una de esas medidas porque ellos saben que van a provocar sedimentación, es poner barreras para que ese sedimento no salga de su área de acción. Pero se está saliendo”.

Expresó, que a través de imágenes aéreas han podido identificar que las barreras colocadas alrededor de las obras realizadas en Bahía de Vergara tienen aberturas.

Pérez España, mencionó que aún no contabilizan cuánta sería el área afectada o si habrá un daño, pero afirmó que lo que sí tienen claro es que “las barreras no están funcionando”.

“El sedimento se está saliendo de la barrera. Una de las principales amenazas del sistema arrecifal veracruzano es la sedimentación, nosotros hemos registrado sedimentaciones tan altas como casi dos kilos por metro cuadrado por día en esta temporada de nortes. Esa es una amenaza para todos los arrecifes”.

Comentó, que al daño por la actividad humana que significa la construcción del puerto, se suma la sedimentación que de manera natural llega del desemboque de los ríos al mar.

Estimó que a largo plazo los corales enfermarán y de no recuperarse morirán, por lo que podría haber pérdida de cobertura arrecifal aun dentro de la zona protegida.

*Anuncian acciones legales*

En la conferencia de prensa, además de los académicos, estuvieron presentes integrantes de la Asociación Interamericana de Derecho Ambiental (AIDA) y del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), quienes señalaron que emprenden acciones para proteger el derecho a un medio ambiente sano.

Ante los daños que se prevén hacia los arrecifes del PNSAV por las obras de ampliación del puerto, el CEMDA interpuso un juicio de amparo argumentando la violación al derecho humano de un ambiente sano.

No obstante, el amparo 1241/2016 fue rechazado por el juzgado quinto del Poder Judicial de la Federación con sede en Boca del Río. Adelantó que se apelará la decisión del juez.

Sostiene que para el proyecto de ampliación portuaria, que incluye algunas obras ya concluidas como el libramiento ferroviario, no se presentó una sola MIA, sino varias.

Hasta 14 MIA declaradas ante las autoridades ambientales desde 2006, que no permiten visualizar el impacto real al medio ambiente por causa de esta construcción. Por ello solicitan que se revoque la MIA presentada por la ampliación portuaria.

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