Por: Luis Antonio Sosa von Putlitz.

Tristeza fue lo que se respiró en la cancha del estadio Morelos, la noche del sábado.

Tristeza en los rostros de jugadores y afición de Monarcas Morelia, pues su equipo cayó ante las Águilas del América por marcador de dos goles a cero, y se perfila como favorito para despedirse de la Primera División.

Con las gradas a tope y la ilusión del triunfo local, arrancó el partido. Aunque el primer tiempo ofreció pocas emociones para la tribuna. La opción más clara fue de Monarcas. Un potente disparo de Carlos Morales, viejo conocido de la casa, estuvo cerca de incrustarse en la portería azulcrema, de no ser por la gran atajada de Agustín Marchesín. Las gargantas apenas y pudieron contener el grito de emoción por el gol que no fue.

Sólo durante los primeros 15 minutos Morelia mantuvo cierto control sobre el juego. De ahí, el dominio fue americanista, pero carecían de contundencia al atacar. Salvo el disparo de Carlos Morales, no ocurrió nada más en ninguna de las porterías. Su Majestad el gol llegaría hasta el segundo tiempo.

El tenor en que se desarrollaba el encuentro poco varió durante la parte complementaria. Pese a que Morelia pudo, por momentos, tener la pelota en su campo, era evidente la preocupación en el rostro de Pablo Marini. Su equipo no daba muestras de buen fútbol y se veía muy lejana la posibilidad de la anotación que diera ventaja, y alegría momentánea.

Por si fuera poco, las Águilas comenzaban a insistir con más claridad. Y como un rayo apareció Cecilio Domínguez, al minuto 68, para mover los cartones. El paraguayo la hizo de caza gol, aprovechando su velocidad y olfato goleador para rematar un balón que había quedado suelto en el área de la monarquía, producto de una estirada del guardameta Felipe Rodríguez para bloquear potente disparo de Darwin Quintero.

América ya estaba al frente, y dominó a placer el resto del partido. Ya en el ocaso, al minuto 82, colocaron el último clavo del ataúd purépecha. Edson Álvarez fue el verdugo que anidó la pelota en la cabaña de Felipe Rodríguez, luego de que Darwin Quintero se metiera al área por la banda y le cediera el esférico.

Después de esa anotación ya no hubo más jugadas ni reacción de parte de Morelia… Sólo tristeza. Tristeza por la derrota. Tristeza porque pasan las jornadas y ven cada vez más de cerca el abismo.

Los michoacanos se enfrentarán, en la siguiente fecha, a su rival inmediato en el descenso: Jaguares, en duelo de vida o muerte. América recibirá en casa al Puebla, otro equipo necesitado de puntos que le garanticen la permanencia en primera.

DEJANOS TU COMENTARIO