Ciudad de México, a 20 de diciembre de 2016 (REFORMA).- Hasta los escoltas de Javier Duarte estaban cansados de los excesos del Gobernador de Veracruz y su esposa Karime Macías.

Agentes que colaboraron con el ex Mandatario revelaron a Reforma algunos de los excesos del ahora prófugo de la justicia como sus constantes viajes a la Ciudad de México para asistir a comidas, fiestas privadas, centros comerciales o para asistir al cine o espectáculos.

Por ejemplo, el equipo de seguridad eran movilizado para traer desde Veracruz a la esposa del Gobernador a la Plaza Antara, en Polanco, para sus visitas a un salón de belleza.

“La señora iba dos veces al mes a la Ciudad de México para su peinado y su manicure. Esas cosas nos molestaban a nosotros. Usaban un avión del estado para uso personal. El jefe (Duarte) muchas veces se fue a Europa en el Tajín, también a Estados Unidos se llevaba la familia”, relató un escolta del primer círculo del ex Mandatario.

Los agentes señalan que “Diamante” y “Esmeralda”, –los indicativos de Duarte y su esposa–, en alguno de sus viajes acudieron a la obra de teatro de “El Rey León” y compraron hasta 20 filas de lugares para sus familiares y amigos.

“A Duarte le gustaba más estar en la Ciudad de México porque no lo identificaban tanto, iban mucho a la Plaza Antara, iba en la tarde-noche, cuando había menos gente”, narró otro de los escoltas.

Los agentes describen que los Duarte iban a restaurantes de Polanco, en especial al Estoril. Incluso por las noches era cliente frecuente de los tacos del Tizoncito de Moliere.

Pero cuando inició su dieta se olvidaron de tacos y comenzaron a cargar barras nutritiva y polvo para licuados.

Los agentes aseguran que Duarte pasó constantes y largas noches de fiesta con sus operadores Moisés Mansur Cisneyros y Franky García González, en el departamento de Jaime Porres.

“Iba al rancho de Moisés Mansur a la salida a Toluca, ahí la señora iba a montar a caballo”, contaron.

Los agentes niegan que su ex jefe hubiera escapado de Xalapa en helicóptero, como se dio a conocer oficialmente. Dicen que salieron por tierra rumbo a la CDMX y estuvieron hospedados en varios domicilios de Polanco y en Santa Fe.

Y patrocina ‘hobby’ de esposa

La equitación, el “hobby” de Karime Macías Tubilla, esposa de Javier Duarte, estuvo patrocinado con el dinero de los veracruzanos.

Durante la gestión de Duarte, el Gobierno estatal financió varios concursos de salto ecuestre, algunos de ellos en el Club Hípico Coapexpan, en los que participó Macías.

Incluso, la Cuenta Pública 2015 de Veracruz, aprobada el 31 de octubre, reportó una “ayuda” irregular por un millón 250 mil pesos a “Equs Operadora de Servicios” para organizar un evento en el Club Hípico Xalapa del 23 de abril al 3 de mayo de 2015.

‘No sabía gobernar, pero era bueno para el golf’ 

El jueves 13 de octubre, cinco días antes de que se librara una orden de aprehensión en su contra, el ex Gobernador Javier Duarte jugó en el exclusivo Club de Golf Xalapa. Recién acababa de pedir licencia como Gobernador, para supuestamente enfrentar las acusaciones en su contra en los juzgados. “Estaba contento, confiado”, nadie imaginó la fuga contaron sus ex escoltas. El Club de Golf de 9 hoyos, se ubica cerca de donde Duarte rentó una residencia con recursos del estado, en el fraccionamiento campestre. Ahí en esa casa en decenas de ocasiones el ex Mandatario mandó a asar carne y ofreció vinos y licores a su círculo de amigos, entre ellos, empresarios y algunos ex mandos militares que laboraron en el estado. “Era el más escandaloso, sus carcajadas eran estruendosas, se ponía el guante blanco, mandaba a su caddie de golf a cargar palos, repelente de insectos, bloqueador solar y hasta su sombrero de cazador para ir al campo a jugar.

“No sabía gobernar, pero era bueno para el golf”, narró un ex mando naval que fue desplegado a Veracruz en el apogeo de Duarte.

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