Alcalde José Ramón, ahora es priista,

 

Sin la presencia de alguna autoridad municipal o estatal y prácticamente en el olvido, así se llevo a cabo la décimo primera misa de conmemoración de las personas que fallecieron en el incendio de la zona de mercados en el año 2002, así mismo muy pocos familiares de las 29 víctimas se presentaron a recordar a estas personas.

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A 11 años de la tragedia que enluto a 29 familias y que vino a establecer un parteaguas en la prohibición en la venta de fuegos pirotécnicos en las calles de la ciudad, hoy con tristeza se observó que esta conmemoración luctuosa poco a poco está desapareciendo de la conciencia de la gente y de las autoridades.

Inclusive sólo algunos de los familiares de las personas que fallecieron se hicieron presentes en la ceremonia en donde se les recuerda cada año y se les nombra uno a uno. Mientras tanto, el alcalde que fungía en esa época y quien  otorgó{ os permisos causantes de la tragedia, hoy convertido en diputado priista  acudía a la toma de protesta de nuevo alcalde a pocas cuadras de ahi; arropado por los que antes lo señalaron de culpable.

Aunque para otros ciudadanos el recuerdo aún es está vivo y claro, de lo que paso aquel 31 de diciembre del 2002, aproximadamente a las 5 de la tarde, cuando las explosiones seguidas del fuego y humo, iniciaron sobre la calle de Juan Soto entre la avenida Nicolás Brava y Miguel Hidalgo.

Y es que la columna de humo se pudo observar prácticamente desde cualquier parte de la ciudad cercana al centro. Todo esto cuando miles de veracruzanos compraban los últimos detalles para la cena de fin de año.

Por estos hechos pocas personas fueron procesadas y sólo algunos encarcelados, quedando marcada la administración de entonces panista José Ramón Gutiérrez de Velazco y su grupo de trabajo, en contra de quienes quedó el estigma de haber podido evitar la tragedia.

Pues para todos era predecible que el polvorín que representaba la venta de los cohetes en los puestos ambulantes de todos los mercados era un peligro inminente, que al final sólo necesito de una chispa para encenderse.

A pesar de lo que representó este acontecimiento en la vida de los veracruzanos de hoy en día, con pesar su pudo observar que en la ceremonia de este 2013, no se contó con la presencia de autoridades y que la ciudadanía de forma gradual se esta olvidando lentamente de la Tragedia del 31.

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