Hay nueve municipios del estado de Veracruz donde las niñas indígenas tienen el mismo precio que una parcela, que el ganado, que cartones de cerveza. Y en el peor de los casos que unos kilos de azúcar. Aparte el estado de Veracruz posee el tercer lugar a nivel nacional en adolescentes embarazadas, siendo también una de las entidades con mayor número de muertes maternas, por cada mil nacidos vivos, fallecen 74.8 por ciento mujeres.

La Asociación Civil “Intermedios” que representa Elizabeth Nolasco Rodríguez y que trabaja en coordinación con la Comisión Nacional para el Desarrollo de Pueblos Indígenas (CDI), reveló que los padres de familia aún mantienen esas prácticas.
En las comunidades de los municipios como Soledad Atzompa, Tehuipango, Atlahuilco, Xoxocotla, Acultzingo, Camerino Z. Mendoza, Tlaquilpa, San Andrés Tuxtla y Hueyapan de Ocampo, en su mayoría al sur del estado veracruzano, continúa el intercambio de bultos de maíz, vacas y animales de granja por mujeres para el matrimonio.

“Todo el mundo lo sabe, pero nadie lo acepta sin embargo al tener contacto con las chicas ellas nos cuentan que su matrimonio fue forzado”, refirió Nolasco Rodríguez en rueda de prensa en las instalaciones de CDI con sede en Xalapa.

Desde que las mujeres empiezan la etapa de menstruación, los papás consideran que es momento para ser vendidas al mejor postor. Los casos detectados este año va en niñas principalmente desde los 11 años, quienes llegan a los 15 están salvas del intercambio pues ya no son rentables, “ya no las venden”, precisó y los asistentes en CDI quedaron sorprendidos.

Por matrimonios forzados y trueque en este 2013 por comunidad detectaron hasta cinco casos. A pesar de vivir en estas situaciones ellas no lo toman como tal, “no lo alcanzan a ver con esa magnitud pues se trata de un acuerdo y asumen lo que consideran como el destino que sus papás decidieron”.

Por ellas ofrecen una vaca, kilos de frijol, azúcar, una parcela, siendo esto una realidad que han encontrado las mujeres en las rancherías veracruzanas. La realidad supera las acciones de las dependencias gubernamentales y las cifras no mienten y muestran además que se violentan los derechos humanos.

“Vamos en retroceso”, declaración que pareciera fría para el auditorio, sin embargo explicó Elizabeth Nolasco que es un indicativo de los acontecimientos a los que están forzadas las mujeres indígenas.

Otra problemática son los embarazos de adolescentes entre los 13 y 17 años van en aumento en todo el país y específicamente en Veracruz se mantiene esta tendencia.

De acuerdo con datos del INEGI en Veracruz 2010 en Veracruz existía 1 millón 930 mil 144 mujeres de 15 a 49 años de las cuales, 17.6 por ciento eran adolescentes y del total de embarazos registrados en la entidad el 19 por ciento correspondía a este sector de la población, mientras que en zonas indígenas el porcentaje aumenta.

Las adolescentes y menores de 19 años no solo son madres por primera vez, sino que ya van hasta por su quinto parto. Estas condiciones de salud desencadenan una gran gama de problemáticas económicas y sociales.

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