Veracruz, Ver.- A nivel nacional, únicamente 1 por ciento de las empresas asentadas en el país registra acciones e inversión para sistemas de control de calidad, afirmó José Francisco González Prado, director del Instituto Mexicano de Control de Calidad.
En el marco del XLI Congreso Nacional de Control de Calidad “Calidad y Productividad Binomio Inseparable”, expuso que aún hay muchos establecimientos que no le dan la suficiente prioridada al factor de la calidad en sus productos y servicios.
Dijo que un primer indicador es el número de empresas certificadas con gestión de calidad que en México anda en alrededor de 5 mil 600 empresas que cumplen con el orden de calidad, aseguró.
Sin embargo, existen países que tienen hasta 150 mil empresas certificadas en materia de calidad y con al menos 20 por ciento de su plantilla laboral certificada en el mismo rubro, “en el caso de México somos 5 mil y fracción y tenemos más de 600 mil establecimiento es el 1 por ciento de establecimientos los que han sido certificados”.
Después de Brasil, México ocupa el segundo lugar con mayor número de empresas que trabajan en la calidad, y Colombia disputa ese sitio con nuestro país, apuntó González Prado.
“En América Latina han surgido economías muy dinámicas, tenemos a Brasil, ahí nos viene pisando los talones Colombia y esto implica que tenemos que reforzar la marcha por la calidad”, apuntó.
Expresó que debe priorizarse en las empresas tanto la calidad como la productividad.
Existen otros indicadores como el de las empresas que en realidad han implementado proyectos de calidad aunque no estén certificadas “en nuestro país andan en el orden de unas 25 mil pero estamos hablando de 3 a 4 por ciento de las empresas del país que han implementado sistema de calidad, la mayoría son las empresas grandes”.
Destacó que en términos globales, 70 por ciento de las empresas del país no invierten en ningún indicador de calidad y eso tiene que revertirse.
“Alrededor de 30 por ciento representan esas empresas, lo que está descubierto es 70 por ciento de la producción nacional que está hecha por el resto de las empresas del país que todavía necesitamos impulsarlas”.
El que no se invierta en procesos de calidad al interior de las empresas, afecta fuertemente en la proyección nacional e internacional de las mismas.
“No solamente a nivel internacional, sino a nivel nacional, porque siempre existe la duda de si esa empresa me podrá responder a los requerimientos de calidad que tengo”, afirmó.

DEJANOS TU COMENTARIO