Campañas 2018
Imagen: Nación 321

Ha quedado definido el panorama electoral rumbo al 2018, Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya y José Antonio Meade Kuribreña, han solicitado su registro delante de sus correspondientes partidos políticos. En esta contienda solo ellos tienen alguna posibilidad de alcanzar la Presidencia de México.

Meade fue la “sorpresa” del PRI ante lo quemado y poco aprobado de sus cartuchos (Osorio Chong y Videgaray). Se ha convertido en el primer candidato ciudadano del tricolor, quien lo vende como si fuera San José Antonio Meade, redentor del priismo corrupto y fraudulento… pero limpio, limpio, no está, de eso ya hablamos en la entrega anterior de mi Columna Quántico. Meade Kuribreña trae tras de si una larga lista de complicidades en perjuicio del país y además, no logra encajar en las preferencias electorales de los mexicanos.

Por el blanquiazul, disfrazado de un Frente, atropellado y en descontento, logró imponerse el niño bonito del PAN, Ricardo Anaya. Con las ventajas que le dio el ser Presidente Nacional de su partido, pero con inexperiencia política para dialogar y llegar a acuerdos reales, Anaya llega a la candidatura pisando las aspiraciones presidenciales de Miguel Ángel Mancera y Rafael Moreno Valle. El, él y nadie más que él sería el candidato y pues bueno, este caprichito le está costando a Acción Nacional una crisis política que se verá reflejada en los resultados de las elecciones del 2018.

Ya en redes sociales empieza a circular la contracampaña “soy panista y yo con Anaya no voy”. ¡Vaya comienzo para Ricardo Anaya!

Quien ha mantenido un amplio margen en las encuestas es Andrés Manuel López Obrador, el candidato de Morena y la coalición que recién concretaron con el PT y el PES. Su candidatura era un hecho irrefutable que ha ido creciendo y sumando actores políticos y miembros distinguidos de la sociedad y cultura mexicana.

López Obrador es el único de los Presidenciales que ha presentado su plan de trabajo con acciones concretas en las diferentes áreas que el país requiere. Dentro de su equipo de trabajo ha incorporado personas especializadas, con conocimientos verdaderos y comprobados, con estrategias para llevar a cabo el cambio verdadero, pero sobretodo, con pasión y amor por México y los mexicanos.

Pese a todo, López Obrador no debe confiarse, PRI y PAN apostarán por la denostación y el desprestigio, y aprovecharán cualquier paso en falso del tabasqueño para mover la opinión pública en su contra.

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