Esta semana leía a un columnista de cierto diario nacional que con orgullo escribió: “Yo si le creo a José Antonio Meade su amor por México”…

Al Revolucionario Institucional se le acabaron las opciones y terminaron por designar, por primera vez en su historia, a un candidato ciudadano, aún por encima de las aspiraciones presidenciales de Osorio Chong y Luis Videgaray, quienes ya llevaban camino recorrido.

Y es que José Antonio Meade Kuribreña fue recientemente ungido como el precandidato del PRI a la presidencia de la República, en medio de un “destape” mediático que era más que sabido. Algunos medios nacionales nos presentan a un presidenciable aparentemente “limpio” pues desde la cúpula del PRI se han encargado de mediatizarlo como un hombre honesto, preparado, culto, capaz de ser el único que pueda enfrentarse a Andrés Manuel López Obrador en la contienda electoral que se avecina.

Meade pareciera ser el redentor del PRI…

Si bien es cierto que Meade no ha estado envuelto en grandes escándalos, es justo señalar que ha cometido omisiones y sido la mente detrás de acciones que han dañado a los mexicanos… como dice el dicho “tanto peca el que mata a la vaca como el que le agarra la pata”, permítanme recordarles.

Entre 2012 y 2013, mientras era Secretario de Hacienda, once dependencias del Gobierno Federal desviaron 7 mil 670 millones de pesos en la llamada Estafa Maestra, y Meade no vio nada.

De 2014 al 2015, mil millones de pesos fueron transferidos a la organización “Juntos Podemos”, para ayudar a mexicanos en el extranjero, no hubo licitación ni transparencia y nuevamente Meade no vio nada.

En ese mismo periodo, fue el encargado de defender al Gobierno de Peña Nieto por los casos de Ayotzinapa y Tlatlaya, combatiendo las denuncias por las desapariciones y asesinatos.

Y bueno, para no olvidarnos del buen Meade, la liberación absoluta de los precios de la gasolina, los gasolinazos, es algo que debemos agradecerle.

Estoy seguro que si algo no tiene Meade, es amor por México.

Consideren pues, que a José Antonio Meade lo cobija el partido que es sinónimo de corrupción, malas mañas, fraude electoral, anti democracia y un sin fin de calificativos más, ningún positivo. Y aunque sea un erudito en economía, no debemos olvidar a quien sirve y para quién trabaja…

Ahí vemos a Salinas de Gortari, un genio cuya ambición y maldad han dañado al país hasta nuestras fechas…

La mesa se está sirviendo, las opciones están siendo presentadas, en nuestras manos está hacer un cambio histórico o seguir siendo víctimas de nuestra historia.

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