Por José Calzada

El dogmatismo del Partido Acción Nacional (PAN) se tuerce por intereses económicos de grupos con la contra reforma a la Ley de Protección Animal del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave que legaliza el maltrato animal en contrariedad al espíritu de la propia ley que en su Artículo 28 precisa como inadmisible cualquier expresión de abuso o maltrato de los animales. El pasado martes fue aprobada la iniciativa del PAN para permitir las peleas de gallos, vaquilladas y ensamble de toros con la única justificación de generar dinero y conservar tradiciones de barbarie y fomento a la violencia desde la propia legislación. Contraviene además, tratados internacionales que como país, México ha firmado para evitar la violencia y maltrato animal.

Y así con la aprobación de 25 diputados la mayoría del PAN y del PRI, el Congreso de Veracruz dio un giro de 180 grados a la innovadora y ejemplar ley vanguardista aprobada en julio del 2016 en la que se prohibía y sancionaba cualquier abuso en contra de los animales, precisamente las peleas de gallos, perros, vaquilladas y ensamble de vacunos que fomentan la cultura de la violencia y una economía volátil, que en muchas ocasiones se convierte en clandestina por el manejo de apuestas a costa del maltrato y muerte de los animales.

Y si los diputados locales que aprobaron la reforma, se colocaron en el nivel de los animales de pelea para legalizar el maltrato, el titular del Ejecutivo estatal no se quedó atrás y contrario a su compromiso de campaña firmado para proteger a los animales, hizo pública también su decisión de apoyar las vaquilladas, vergonzosos actos de barbarie en las que hordas de jóvenes alcoholizados pullan a las vacas para buscar una reacción violenta con el riesgo de terminar en tragedia como sucedió hace un par de semanas en la vaquillada de Xico que mantiene al borde de la muerte a un joven de 20 años y que se trata de mantener en secreto.

En julio de 2016, el PVEM y el PRD presentaron en conjunto la iniciativa para reformar la Ley de Protección Animal para el Estado de Veracruz y que fue aprobada por unanimidad en la LXIII Legislatura para prohibir y sancionar con cárcel el maltrato animal y de hecho, al menos dos personas fueron procesadas en el último año por abusos contra perros en los municipios de Cosoleacaque y en la ciudad de Xalapa. Sin embargo, poco duró la satisfacción de contar con una ley ejemplar, reconocida a nivel nacional e internacional, porque ahora, la legislación sufre una regresión promovida por el PAN, respaldada por el Ejecutivo y aplaudida por un grupo de interés de una economía que se mantiene separada apenas por una delgada línea de la legalidad.

Ante la consumación legislativa de la infamia en contra de los animales para satisfacer a un grupo de galleros, existen recursos legales para impedir la vigencia de esas modificaciones, sea por la vía de la inconstitucionalidad con un tercio de los 50 diputados, con una Iniciativa Ciudadana o bien por las protestas que ya preparan grupos defensores de animales quienes no están dispuestos a la regresión de la barbarie.

Las consecuencias de la contra reforma a la Ley de Protección Animal va más allá de los animales, propicia una cultura de crueldad, uso indiscriminado de animales y lo que es peor, trasladar la violencia de los animales en espectáculos lamentablemente lícitos, a la violencia entre personas un cáncer que ya padece la sociedad con severas consecuencias en el sector de los jóvenes.

Por demás está decir, que sí Veracruz legaliza el maltrato animal, será muy difícil salir del clima de violencia que se padece a lo largo y ancho de la entidad que abonan a las estadísticas para mantener al estado en los primeros lugares de homicidios violentos, feminicidios, secuestros, robos con violencia y muchos otros que convierten a Veracruz en un espacio ganado por la delincuencia.

La despenalización de las peleas de gallos y de los espectáculos taurinos es hoy por hoy un grave retroceso en poco tiempo será lamentable por sus consecuencias de alto impacto social.

DUARTISTAS MARCAN LA AGENDA

Los duartistas se han convertido en la agenda del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, son ellos los que marcan su discurso y sus únicas acciones de firmeza en la administración pública estatal, con media docena de ex funcionarios de Javier Duarte en el penal de Pacho Viejo y otros tantos denunciados, no existen otros aspectos más que la actitud justiciera para el grupo que en efecto dejó en banca rota a Veracruz, pero existen muchos más aspectos de gobierno que no son atendidos.

Pero dentro de la acción justicia existen preferencias para algunos duartistas que cooperaron con información como es el caso vergonzoso de Ricardo García Guzmán quien a cambio de impunidad se convirtió en el principal soplón, aunque también figuran nombres como el de Erik Lagos Hernández, Adolfo Mota Hernández y Edgar Spinoso Carrera que se esconden en la discreción y en su fuero como diputados federales con una sospechosa condescendencia de parte del justiciero gobierno.

Y es así como se exprime al máximo el repudio social contra el ex gobernador y su equipo, mientras los nuevos administradores copian las mismas formas de operación financiera para ahondar la deuda de todos los veracruzanos, el cambio se redujo al color del partido en el poder.

plumanegra12@gmail.com

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