POR: JOSÉ CALZADA

La captura de Javier Duarte de Ochoa en pleno Sábado de Gloria en Guatemala se convirtió en un botín político para panistas y priístas, pero también abrió todo tipo de incógnitas sobre las condiciones de su captura, su risa al momento de su detención y la libertad de su esposa Karime Macías Tubilla a quien se le dejó en plena libertad a pesar de que es todos sabido que fue parte fundamental de proyecto duartista y de los negocios que se hicieron a la sombra del poder.

La Procuraduría General de la República (PGR) del gobierno mexicano también queda en duda sobre su actuación en virtud de que el prófugo no estaba precisamente en una madriguera sino en un hotel el lujo y disfrutando de la vida, de hecho habría salido a comprar bebidas cuando fue interceptados por los agentes de la Interpol Guatemala, es decir, aunque tenía un pasaporte con otro nombre no estaba debajo de las piedras y si con unas salud rimbombante.

El gobernador Miguel Ángel Yunes Linares trató de manera descarada de colgarse la medalla de una investigación federal y de participación internacional, por ello, la PGR dejó claro que nada tuvo que ver el gobierno del estado ni sus denuncias, ya que Duarte fue detenido por los delitos derivados de las denuncias de la Auditoria Superior de la Federación.

La bandera de Yunes Linares para alcanzar la gubernatura de Veracruz, fue precisamente meter a la cárcel a Javier Duarte de Ochoa y sus cómplices que saquearon el estado de Veracruz, pero le ganó la PGR del gobierno federal y además le aclaró que como gobernó del estado nada tuvo que ver en la detención.

Sin embargo, el gobernador dentro de su margen de operación cuenta con la posibilidad de encarcelar a los que faltan, se trata de una larga lista de ex funcionarios que participaron de los beneficios de la amistad con Javier Duarte y que hicieron negocios o dispusieron del dinero de los veracruzanos a manos llenas; ahí están todos los diputados federales del PRI, Adolfo Mota Hernández, Erik Lagos Hernández, Jorge Carvallo Delfín, Edgar Spinosso Carrera, Antonio Tarek Abdalá y funcionarios estatales como Yolanda Gutiérrez Carlín, Pedro Montalvo Gómez, Carlos Aguirre, Juan Manuel del Castillo y muchos otros que abultaron sus cuentas en millones de pesos y dólares en el extranjero y que bien le servirían al gobernador Yunes para legitimar su estrategia de justicia con Veracruz.

Miguel Angel Yunes está obligado a ejecutar todas las órdenes de aprehensión pendientes y generar el efecto dominó tras la detención de Duarte de Ochoa para revertir esa callada de boca que le puso la PGR tras su pretensión de adjudicarse la detención de su antecesor.

Ante la detención de Durte, Yunes se quedó sin bandera, por eso está obligado a detener al resto de la banda delictiva que pregonó como lo peor de Veracruz y que él mismo investigó ante sed asumir la gubernatura pero esos con los que habló no existe un solo detenido.
Entre las incógnitas que aparece además de la libertad a Karime Macías, surge la información del ministerio de Guatemala que asegura que nos e detuvo antes a Duarte porque no existió una solicitud expresa del gobierno mexicano, lo que implica una posible detención pactada.

Y es que el PRI atraviesa por una severa crisis de credibilidad en todo el país, más que nunca nadie cree, en ese partido, el presidente Enrique Peña Nieto tiene el agua hasta el cuello y no se atreve a sacrificar a alguien de su gabinete o de su propia familia para legitimar su gobierno, por eso prefirió a los ex gobernadores priístas que le abonan migajas de credibilidad.

El subprocurador de la PGR, Alberto Elías Beltrán mantiene la postura de la investigación no termina y que aún no se comprueba la complicidad de Karime Macías de Duarte en el rosario de ilícitos cometidos por la pareja en la administración estatal del 2010-2016, es inexplicable que no exista una orden de aprehensión contra la esposa del ex gobernador veracruzano.

Es un hecho que la extradición de Javier Duarte no será a Veracruz sino a la capital mexicana en donde será trasladado a un penal de cualquier lugar del país, menos a Veracruz.

GUERREROS SIN CAUSA

En el puerto de Veracruz, un pequeño grupo de viejos militantes del PVEM financiados por Arturo Matiello Canales hacen escándalo para tratar de colocar al personaje como candidato a la alcaldía porteña, se dicen verdes puros, genuinos pero lo cierto es que su comandante en jefe Gerardo Guerrero sólo atiende órdenes de Matiello quien a su vez no cuenta con una filosofía verde, se trata de un fumador empedernido que nada aporta a la ecología.

Por si fuera poco, Matiello Canales fue diputado local panista cuando la fiebre del PAN tuvo su momento en el puerto de Veracruz y que fue propiciada por el entonces secretario Gobierno, Miguel Ángel Yunes Linares a raíz de la elección municipal de 1997, de entonces Matiello no se ha alejado del PAN, su militancia en el PVEM es de mera conveniencia y siempre en el afán de negociación, pues jamás en Veracruz el Partid Verde ha obtenido los 100 mil votos que ofrece Matiello en cada proceso electoral.

Es por eso que las rabietas mediáticas de los Guerreros no funcionan ni funcionarán nunca, los intereses del Partido Verde tienen que ver con votos no con candidatos quemados que nada aportan y que muchos menos tienen la convicción de una cultura de protección al medio ambiente.

plumanegra12@gmail.com

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